Segmentación de redes IT/OT: cómo proteger la planta sin afectar a la operación

La convergencia entre IT y OT ha transformado la forma en que operan las plantas industriales. La conexión de sistemas de control a redes corporativas y plataformas en la nube ha permitido mejorar la visibilidad, la eficiencia y la toma de decisiones. Sin embargo, esta conectividad también ha incrementado de forma notable la superficie de ataque de las instalaciones industriales.

En este contexto, la segmentación de redes IT/OT se ha convertido en una de las medidas más efectivas para mejorar la ciberseguridad industrial sin comprometer la disponibilidad y continuidad operativa. Bien diseñada, permite limitar riesgos, contener incidentes y mantener la planta funcionando con normalidad.

¿Qué es la segmentación de redes IT/OT?

La segmentación de redes consiste en dividir la infraestructura de comunicaciones en zonas claramente separadas, con reglas de acceso bien definidas entre ellas. En entornos industriales, esta práctica busca aislar los sistemas críticos de control (OT) de las redes corporativas (IT) y de accesos externos.

El objetivo no es desconectar la planta, sino controlar de forma precisa qué sistemas pueden comunicarse, cómo y para qué. Esto reduce el impacto de incidentes de seguridad y evita accesos no autorizados a equipos críticos.

Por qué la segmentación es crítica en entornos industriales

En muchas plantas industriales todavía existen arquitecturas planas, donde todos los dispositivos comparten la misma red. Este enfoque, aunque sencillo, supone un riesgo elevado: si un atacante accede a un punto de la red, puede moverse libremente hasta alcanzar sistemas de control.

La segmentación aporta beneficios clave:

  • Reduce la propagación de malware y ransomware.
  • Limita el alcance de errores humanos o configuraciones incorrectas.
  • Protege equipos legacy que no pueden actualizarse.
  • Permite aplicar políticas de seguridad adaptadas a cada nivel.

Todo ello sin interferir en la operación diaria si se diseña correctamente.

IT y OT: dos mundos con prioridades distintas

Uno de los errores más comunes es aplicar modelos de seguridad IT directamente en OT. Mientras que en IT se prioriza la confidencialidad de la información, en OT los pilares son:

  • Disponibilidad del proceso.
  • Integridad de los sistemas de control.
  • Seguridad física de personas e instalaciones.

La segmentación debe respetar estas prioridades, evitando soluciones que introduzcan latencias, reinicios inesperados o dependencias externas que puedan afectar a la producción.

Modelo de referencia: zonas y conductos (IEC 62443)

Uno de los enfoques más utilizados en ciberseguridad industrial es el modelo de zonas y conductos, definido en la norma IEC 62443.

  • Zonas: grupos de activos con requisitos de seguridad similares (por ejemplo, red corporativa, red de control, red de campo).
  • Conductos: canales de comunicación controlados entre zonas, protegidos mediante firewalls, gateways o dispositivos de seguridad industrial.

Este modelo permite estructurar la red de forma clara y aplicar controles específicos en cada punto de interconexión.

Arquitectura típica de segmentación IT/OT

Una arquitectura bien segmentada suele incluir varios niveles:

Red IT corporativa
Incluye sistemas de negocio, correo, ERP y acceso a internet. Debe estar claramente separada de OT.

DMZ industrial
Zona intermedia que actúa como amortiguador entre IT y OT. Aquí se ubican servidores de historización, sistemas de acceso remoto, servidores de actualización y aplicaciones que necesitan comunicarse con ambos mundos.

Red OT de control
Aloja SCADA, DCS, servidores de ingeniería y estaciones de operación. El acceso debe estar estrictamente controlado.

Red de campo
Incluye PLCs, dispositivos de E/S, sensores y actuadores. Suele ser la zona más crítica y debe estar altamente protegida.

Cada nivel tiene necesidades distintas y no todos requieren el mismo grado de exposición o conectividad.

Buenas prácticas para una segmentación efectiva

Para proteger la planta sin afectar a la operación, es fundamental aplicar una serie de buenas prácticas:

Inventario de activos y comunicaciones
Antes de segmentar, es imprescindible conocer qué dispositivos existen, cómo se comunican y qué protocolos utilizan. Sin esta información, el riesgo de interrumpir el proceso es elevado.

Principio de mínimo privilegio
Permitir únicamente las comunicaciones estrictamente necesarias entre zonas. Todo lo demás debe bloquearse por defecto.

Firewalls industriales
Utilizar firewalls diseñados para entornos OT, capaces de entender protocolos industriales y funcionar de forma fiable 24/7.

Evitar accesos directos a la red OT
Los accesos remotos deben realizarse a través de la DMZ, con autenticación fuerte, registro de actividad y control de sesiones.

Segmentación lógica y física
Siempre que sea posible, combinar VLANs, firewalls y, en casos críticos, separación física de redes.

Impacto en la operación: cómo minimizar riesgos

Uno de los principales temores al segmentar redes es afectar la disponibilidad de la planta. Para evitarlo:

  • Implementar cambios de forma progresiva.
  • Probar configuraciones en entornos de test o simulación.
  • Documentar todas las reglas y dependencias.
  • Coordinar estrechamente equipos de IT y OT.

Una segmentación bien planificada suele mejorar incluso la estabilidad de la red, al reducir tráfico innecesario y aislar problemas.

Errores frecuentes en proyectos de segmentación

Algunos errores habituales incluyen:

  • Crear reglas demasiado permisivas “para evitar problemas”.
  • No actualizar la documentación tras cambios.
  • Confiar únicamente en firewalls perimetrales.
  • No considerar el mantenimiento y la escalabilidad futura.

Evitar estos errores es clave para que la segmentación sea sostenible a largo plazo.

Segmentación como base de una estrategia de ciberseguridad OT

La segmentación IT/OT no es una solución aislada, sino la base sobre la que se construyen otras medidas de seguridad: monitorización, detección de intrusiones, gestión de accesos y respuesta a incidentes.

Una planta bien segmentada es más resiliente, más fácil de gestionar y mejor preparada para afrontar nuevos proyectos de digitalización sin incrementar el riesgo.

Conclusión

La segmentación de redes IT/OT es una de las medidas más efectivas para proteger entornos industriales conectados sin comprometer la operación. Al separar, controlar y monitorizar las comunicaciones entre sistemas, se reduce drásticamente el impacto de incidentes de seguridad y se mejora la estabilidad de la infraestructura.

Para responsables de OT y automatización, la clave está en abordar la segmentación como un proyecto técnico y estratégico, alineado con las necesidades reales de la planta. Bien implementada, no solo protege, sino que habilita una digitalización industrial segura y sostenible.

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